El elemento de sellado es vital para las válvulas, ya que evita fugas de medio cuando están cerradas. Fabricado con materiales duraderos y resistentes a la corrosión, resiste la presión, la temperatura y la corrosión. Su fricción repetida durante el funcionamiento hace que la elección del material y la calidad de fabricación sean cruciales para el rendimiento del sellado y la vida útil de la válvula, independientemente del tipo de válvula.
Oleoductos y gasoductos, plataformas marinas, terminales terrestres, almacenamiento y transporte de GNL, sistemas de distribución de vapor, generación de energía, vapor geotérmico, azúcar y etanol, pulpa y licores de papel.